BARRA LIBRE... un pequeño prólogo
“Y lo mejor recién empieza, está servida ya la mesa”.
No sé si alguien reconocerá esta frase pero pertenece al estribillo de una canción que sonó en el equipo musical de mi coche durante largos kilómetros de mi último viaje de vacaciones familiares, por allá, en tierras de Jaén. Es una buena frase para empezar, para empezar cualquier cosa, sea lo que sea esto, que ya veremos qué será. De momento vaya por delante la reflexión de la música, si ha tenido un mal día, una mala semana, un mal mes, un mal año o una mala racha muy larga recuerde que… bueno, mejor no recuerde nada, si ha sido tan malo mejor olvidarlo todo mirando al futuro y no acordarse de nada. Las lecciones morales y los consejos de taberna ya se irán desarrollando con el pasar de ratón o páginas, yo me entiendo, que ya es bastante. La de vueltas que da la vida, ya lo decía mi bisabuela, qué gran verdad. Aunque lo más importante no es darlas ni dejárselas dar, sino salir más fuerte en cada una de ellas, ¿o tal vez no? No sé, si ni Sócrates ni Platón sabían nada qué diablos voy a saber yo que ni nombre tengo, jejeje. Qué raro es el mundo, parece que lo hayan hecho a propósito, pero un loco o un artista, no se equivoquen. A veces muchas cosas se juntan, se suman, se encierran en un sótano repleto de piedras y de pronto… ¡pum! Si el pum es bueno o malo no es cosa de juzgarlo yo, más bien diría aquello tan circense y entrañable de pasen y vean, qué recuerdos, qué añoranzas y cuántos pesares, cuánta inocencia perdida, qué desastre. Desastre sin solución porque una vez se vea o experimente algo ya nunca más será como la primera vez y, las cosas, las experiencias, señoras y señores, no son infinitas ni mucho menos. Quizá aquí empiece el gran consejo existencial, quizá lo rechacen o quizá les parezca tontería pero el hecho en sí es claro: quien disfruta y vive al máximo su primera experiencia, sea del tipo que sea, nunca se arrepentirá de haberla desperdiciado, en caso contrario esto es irrecuperable por mucho que nos lamentemos y esta es una de las grandes verdades del cruel universo que nos rodea.
A continuación verán ustedes otras verdades, grandes invenciones y cuentos de cuna o para no dormir, obstáculos insalvables con titánicas contradicciones, historias de amor apasionantes con fatales desenlaces, casi todo con cierto toque de humor, sarcasmo, melancolía y esperanza. Aprenderán de estos errores y estos aciertos mas luego cometerán los mismos si bien no los hayan cometido ya. Pero lo más importante es que cada noche tendrán una profunda historia para contar, seguramente no a sus amigos o pareja, sino a su fiel y atenta mascota o a su propio subconsciente ya que es del gusto de poca gente saber u oír de estas cosas, al menos, en apariencia.
No agrado de largos prólogos e introducciones por lo que ya les he más que martirizado con esto. Si les pica la curiosidad y se sienten preparados, invitados quedan a la función de esta noche en nuestra casa de grillos. Les deseamos un más que seguro feliz viaje por aquello tan normal y cotidiano que llamamos vida. Que lo disfruten.
|
0 comentarios:
Publicar un comentario